Violencia autoinfligida
Violencia dirigida deliberadamente hacia uno mismo, como pensamientos suicidas, intentos, actos consumados o autolesiones.
Protección y acompañamiento
Acompañamiento especializado para comprender, prevenir e intervenir ante situaciones de violencia, promoviendo entornos familiares y comunitarios protectores.
Comprender para prevenir
La violencia es el uso deliberado de la fuerza física o del poder, en grado de amenaza o efectuado contra uno mismo, otra persona, un grupo o comunidad, que puede causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones.
Violencia dirigida deliberadamente hacia uno mismo, como pensamientos suicidas, intentos, actos consumados o autolesiones.
Violencia entre individuos, dentro de la familia o en la comunidad.
Violencia ejercida por grupos o sectores de la sociedad con motivaciones sociales, políticas o económicas.
Enfoque sistémico-relacional
La violencia no se comprende como un hecho aislado, sino como una dinámica interconectada en distintos niveles del entorno ecológico y social.
Protección de niñas, niños y adolescentes
El abuso sexual a niños, niñas y adolescentes puede ocurrir en todos los grupos sociales, culturales, étnicos y económicos.
Con frecuencia, quienes ejercen violencia son personas conocidas y en quienes las víctimas confían.
Hombres y mujeres pueden abusar de niños y niñas.
Es un problema complejo que requiere protección, credibilidad en los relatos y acompañamiento especializado.
El abuso sexual a los niños y niñas.
“Todo contacto físico o sugerencia de naturaleza sexual a los que se somete a un niño o adolescente, aun con su aparente consentimiento, mediante seducción, chantaje, intimidación, engaños, amenazas o cualquier otro medio.”
La explotación sexual incluye exponer a niños y niñas a pornografía, utilizarlos para prostitución, forzarlos a relaciones por supervivencia económica o involucrarlos en relaciones incestuosas.
Con frecuencia el abuso se convierte en un problema oculto por amenazas, vergüenza, culpa o falta de comprensión de las reacciones frente a la experiencia.
Niños, niñas y adolescentes necesitan apoyo de sus seres queridos y credibilidad en sus relatos.
El apoyo terapéutico permite procesar lo vivido y comprender que esta experiencia no tiene que determinar sus vidas.
Este programa busca despertar e incentivar en cada niño, niña y familia que ha vivido una experiencia traumática el valor de sanar, contribuyendo a su derecho a una vida plena, sin vergüenza ni culpa.
Estructura
Proceso de acompañamiento
Se desarrollan sesiones simultáneas con grupos de niñas y niños y con un adulto protector por cada participante, abordando las temáticas propias de cada grupo.
Luego del procesamiento inicial, se realizan reuniones conjuntas para promover relaciones familiares positivas y una vida emocional saludable.
Información complementaria
Mediante técnicas participativas y lúdicas se promueve la expresión de emociones, el procesamiento de traumas, el autocuidado, una sexualidad saludable y relaciones familiares y sociales protectoras.
Se trabaja en grupos separados de niñas y niños, con un número limitado de participantes y el acompañamiento de terapeutas calificados.
Impacto y objetivos terapéuticos
Brinda oportunidades a los niños, niñas y a sus familias de procesar de manera adecuada la experiencia vivida.
Utiliza la fortaleza de los grupos para desarrollar un proceso terapéutico donde sean co-constructores de su sanación.
Ayuda a los participantes a encontrar alternativas para que el abuso se constituya en una experiencia a superar, que no tiene que ser motivo de dolor y vergüenza para el resto de su vida.